CORTESÍA DE GQ INFORMATICA

En los últimos meses, los precios de las memorias RAM (Memoria de acceso aleatorio) han subido exageradamente, lo cual está afectando a los consumidores, ensambladores de PCs y fabricantes de dispositivos electrónicos en todo el mundo. Lo que antes era un componente relativamente barato ahora puede costar 2-5 veces más que hace solo unos meses.

El principal motivo detrás de este aumento es la demanda masiva de memoria por parte de empresas de inteligencia artificial y grandes centros de datos, que necesitan cantidades enormes de RAM para entrenar modelos y procesar información a gran escala. Esto deja menos módulos disponibles para consumidores y fabricantes de equipos tradicionales. A esto se suma la escasez de los minerales necesarios para producir RAM, como el silicio de alta pureza, el litio y el cobalto. La extracción de estos materiales es compleja y limitada, lo que encarece los chips y dificulta mantener un suministro constante.

Además de la alta demanda y la escasez de materiales, otro factor que influye en el aumento de precios es la priorización de la producción de memoria especializada para la industria de la inteligencia artificial. Fabricantes como Samsung, Micron y SK Hynix están destinando una parte importante de sus líneas de producción a módulos de alto rendimiento y memoria HBM (High Bandwidth Memory) utilizada en servidores y centros de datos. Esto reduce la disponibilidad de DDR4 y DDR5 convencionales para el mercado minorista, elevando su precio aún más.

Además, la creciente popularidad de las granjas de criptomonedas ha generado un aumento significativo en la demanda de componentes de alto rendimiento, incluyendo memoria RAM y tarjetas gráficas. Estos centros de procesamiento requieren módulos de alta capacidad y velocidad para funcionar de manera eficiente, lo que compite directamente con la demanda de consumidores y fabricantes de equipos tradicionales. Esta presión adicional sobre el mercado contribuye de manera importante a la subida de precios y a la escasez de productos disponibles en tiendas y distribuidores.

Por otro lado, los fabricantes de memoria han adoptado estrategias que priorizan la producción de módulos destinados a servidores, centros de datos y dispositivos especializados, dejando de lado en gran medida la producción de módulos convencionales para PC y laptops. Esta decisión, motivada por la rentabilidad y la demanda de sectores industriales de alto consumo, ha reducido significativamente la oferta disponible para los consumidores comunes, quienes ahora enfrentan menos opciones y precios considerablemente más altos.

En conjunto, estos factores crean un escenario en el que la RAM se ha convertido en un bien escaso costos y de nicho, afectando tanto a usuarios individuales como a empresas que dependen de equipos electrónicos para su funcionamiento diario. La situación podría mantenerse e incluso agravarse en los próximos meses si la demanda tecnológica continúa creciendo sin que la producción y el suministro de materias primas logren ponerse al día. Mientras los recursos naturales sigan siendo limitados y la presión del mercado por dispositivos de alto rendimiento se mantenga, los consumidores deberán acostumbrarse a un panorama de precios elevados, disponibilidad restringida y limitada.

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